miércoles, 23 de junio de 2010

Aquí viene la verdad.



No me importa que lo lean. No me importa que lo sepan. No me importa que lo oigan. Yo no creo en censuras. En mitos. En leyenda. No creo en miedo. Tengo miedo; pero aun así no creo en el.
Quiero que sepan; o mejor dicho, quiero escribir a ver si consigo saber el porque de las cosas. Quiero saber porque estoy sola. Porque no estas aquí.
Si, yo te amo.
Y a pesar de todo; tu a mi.
Pero es duro que bueno, no estés.
No me creas.
No puedas demostrarlo.
Pero el secreto, para aguantar, esperar, no perder la fe, no morir en el intento... Es que tienes que confiar, tienes que tener fe en lo que no ves, tienes que tener esperanza.
Se que raye la palabra; pero se que cada vez que la oyes piensas en mi.
Se que como siempre; tome propio lo que no me pertenecía. En muchos casos tu. En este, una palabra.
Que se convirtió en una manera de vida.
Si así soy yo. Así me deberías querer.
Pero tengo demasiados defectos.
Yo te demuestro lo que siento; con mis defectos.
Ella? No se; pero seguro es bueno.
Y si, a lo mejor paro en loca.
La gente me ignora. Y me quedo sola.
Pero eso es que bueno, tengo miedo.
Aunque ese miedo sea una virtud.
Tengo miedo a quedarme sola.
O no sola.
Tengo miedo de que lo que dice; se vuelva realidad.
O no realidad; sino que simplemente.

Tengo miedo que pase lo que me dijiste una vez:
"Alejandra, yo se que tu te vas a olvidar de mi primero. Olvidarte seria ilógico"