viernes, 11 de junio de 2010

No se porque escribo esto.


Lo que yo he pasado con el, es mucho. Todo junto no se olvida. No se han dado cuenta de que en la magia, poniendonos so Potter aquí, la magia oscura y negra no se combate ni con la mas pura. Se necesita fuerza y ganas de hacerlo. Pero también, debilidad. Hoy lo vi. Y no diré que mas. Se que bueno, será para siempre. Es que lo he visto feliz y triste, mal y bien, llorando y riendo, enfermo y saludable. He crecido con el, aprendido con el. He tenido muchas primeras experiencias con el. Aprendí a amar a alguien con el. Aprendí tanto, que ya hace un anho y medio lo considero algo mío. Ex, amigo, incluso yo soy mas familia de el que toda su familia. Es mas o menos un Soul-Mate. Con errores, obstáculos y tropiezos siempre caemos en el otro y con una sonrisa en la cara. Esto no pensé que lo diría nunca, pero el amor que yo siento por el es el mas puro y sincero que hay. Es de esos mutuos, y que a pesar de nadie y de todos no se olvida. Ese que te permite querer a alguien mas pero nunca como al otro. Ese amor que veo cada día cuando te miro a los ojos, es la clase de amor; que me dijeron que solo el primer y único amor en tu vida dará. Por eso quiero estar con el. Porque no miento, no juego, porque muy en el fondo. El siente lo mismo que yo. Y eso lo respiro en su aliento, lo siento en sus manos, lo oigo en sus risas y en su llanto, huelo en su pelo, lo pruebo en su boca, lo siento en su cuerpo; lo miro en sus ojos. Es ahí, cuando me doy cuenta de que nada de lo que hago es en vano. Cuando sonrío entre lagrimas y digo: puede enamorarse de nuevo, pero todo, no lo va a olvidar.

Es ese amor, que me hizo escribir una canción, miles de cartas y 101 razones de porque lo amo.