lunes, 27 de septiembre de 2010

No pierdas la esperanza, no decepciones mi piel.


Tu sweater ya llena mi cuarto de un aroma que huyo hace tiempo de mi. Escucho un poco de R&B de Soda y te pienso, luego de unas elecciones cruciales para el país y dos colillas de cigarros que me llamaban desesperadas desde el cenicero, ellas querían ser secuestradas por mi aliento; como tu lo fuiste muchas veces.Lentamente como suave grita que "Fue" la voz de Cerati, voy desnudandome.Cae tu sweater al piso, pero tranquilo, cuando vaya a dormir me lo vuelvo a poner. Me suelto el pelo y me tapa el teclado. Afuera camisa. Quedo expuesta al frío, que hoy, no pone mi piel de gallina, sino que hace correr mi mano hacia 2 atamel. Me duele la cabeza. Me atraganto mas que con las pastillas que trague, con el recuerdo de tus manos sobre este sostén de rayas blancas y negras, de como tus dedos recorrían el encaje con delicadeza y fuerza; como tus manos paradójicas me hacen escribir acerca de ti.
Cerati canta de nuevo "Cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor", que lastima; nosotros esperábamos amor. Pero igual volviste mi vida una Canción animal.
Pero basta de salvajismo y manos entrelazadas, deja atrás el sudor y recibe a la brisa helada y a la luz suave de las 6 de la tarde que entra por mi ventana. Piensa en que no quiero perderte de nuevo, o bueno; no quiero olvidar la esperanza.
Perderte ya te perdí. Eso es obvio.
Aunque mientras suena "Here in my room" diré adiós.
Nunca pierdas la esperanza de que te voy a volver a ver, no decepciones mi piel.