miércoles, 6 de octubre de 2010

Humo.


Eres humo; pero no del que se va. Eres el humo que entra en mis pulmones. Te siento cerca como cada latido del corazón que ya no esta en mi pecho, sino en tu mano derecha. Eres como el humo, llegas, me calmas y te vas.
Tu me devuelves la vida con solo tocarme y si, si me quema cada vez que lo haces. Hazlo mas seguido.
Extraño tu risa en mi cuello y tu espalda atrapada por mis manos. Tu boca en la mía y tu dirty language. Mentira, tu dirty lenguage no, sigues usandolo.
Cada día te espero un poco mas, calmada y sonriente. Eres humo, llenas mi pelo y mis dedos de tu olor. Llenas mi ropa, mi cuerpo, mi cadera, mis piernas; de ti.
Eres malo como el humo, o no malo; dañino.
Eres vicioso y sacas lo peor de mi. Me haces feliz.
Eres como humo, entras en mi, cada vez que te da la gana; o la ocasión.
Eres como humo, pero en vez de salir por mi boca; te llevo dentro de cada poro.
Pero eres tan parecido al humo, que te vas y regresas con el viento, cuando a este le da la puta gana.
Es mas, dejare de fumar; porque me haces demasiado débil.